miércoles, octubre 24, 2007

Yo no fumo demasiados cigarrillos. De hecho en otras épocas de mi vida he fumado mucho más que ahora. No sé si es porque estoy en el exilio. Y aquí lo de la nicotina debe estar reservado para los mismos que le dan a la metadona. Pero el caso es que aquí no se ven cigarrillos en las bocas de los que esperan un buen cáncer a la vuelta de la esquina. No sé si aquí tienen las leyes esas de judíos que tenemos en mi país, que es una gran pocilga, os lo recuerdo. Pero sea como sea no fuma ni dios.

Bueno dios no fuma por ateo, eso es así.

Pero, ¿y el resto de los mortales? Porque aquí si es verdad que veo mucho peter con su gorrito y sus mallas de calentamiento pero ni un triste cigarro. Y mucha niña mona pero ninguna sola, calla, no que eso era de otro lado. Digo que mucha niña mona pero ninguna acompaña sus cueros y sus botas desgastadas con un piti de los que dan estilo. Porque todos sabemos que fumar es una cuestión de estética. Y no tanto de ética. Que me lo decían a mí los educadores llenos de caballo residual que mandaban a mi escuela cuando yo era un zagal. Que empiezas porque lo hace el del halcón maltés y tú, pues te dejas caer un pito en los labios para que vean que eres como cualquier abogado de san diego.

Que te crees que vas a besar a tantas hembras como desees y al único que acabas dando besitos es a un celta.

Hablando de los celtas. Mi padre cuenta que él no fuma porque la primera vez que le ofrecieron un cigarro fue un celta, y de la bajada de tensión que le sobrevino dijo, si esto es fumar a mí aquí no me encuentran. Pero hijo mío, bueno padre mío mejor, empiézate en estos artes con un fortuna como todo el mundo. O si acaso alguna chamadita en una boda al puro que le acaban de dar al tío Emilio, pero no me empieces como loquillo en un tigre de Barcelona.

Cuando tú veas que un tipo fuma de un cigarro que es todo blanco es que ése es un machote. Pero machote de los de verdad, no turbosexual ni nada de eso. Machote de los de afeitarse con navaja y apestar a carajos de media mañana.

Si yo no pido que la gente vaya con sus puros castrenses por la calle, peor joder algún mal cigarrito a medias. Juntos un día entre dos. Que quieras que no, un marlboro viste mucho.

No, no llevo nada, pero llevo mi celta. Y rematas con un, nena.

Al principio lo asocié a ser libre y feliz y ser muy rebelde.

Y al principio me juntaba con los amiguitos, luego ya me hice más rebelde y ponía en el radiocasete cintas de grupos de rock de los noventa. Y me sentaba yo solo fines de semana de enero con todas las ventanas abiertas a sentirme el más libre de aquella habitación.

Y ahora me dejo ver en compañía de mi caja de puritos. Que dan un toque de haber leído mucho y de ser un tipo con algo que decir. Y no es que esté perdido ya del todo para las autoridades sanitarias advierten, pero si me enciendo de vez en cuando un cigarro en la soledad de tu ausencia y escucho algunos discos y los sigo como sigue el humo la única salida que dejan unas rendijas a la calle desde la novena planta de mi edificio de apartamentos.

Y con cada estrofa una calada. Y me abraza un sofá de cuero marrón lleno de sietes. Y con cada canción un trago de algo, para evitar en vano que el humo me tiña de marfil los dientes.

Y con cada calada una estrofa dice algo que he aprendido a entender.

Y es que fumo porque no tengo nada que hacer en las madrugadas. Fumo porque no está nadie conmigo. Fumo para no estar solo.

Y el humo no me deja ver que no hay nadie más. Que ya pronto van a llegar las noches de enero con las ventanas abiertas. Y el humo simula una noche cualquiera en un bar de mi ciudad contigo y un montón de gente a la que no le importamos en absoluto.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

está muy guay el texto.
muy acertado el increscendo.
increible desde la mitad hasta el final.

me alegro de que se conserve el buen escribir, como el buen comer, o el buen vino.

unos acentos, unas comas y unas admiraciones bien puestas, a uno le alegran la vista.

enhorabuena!
en hora, buena.

Anónimo dijo...

Me ha gustado. Principalmente el final, que es más intenso que el resto, y está muy bien escrito.

El final me ha gustado mucho.

El texto va de manos a más. En teoría eso está bien, porque empieza más flojo y llegas a lo impactante que es el final.

Pero para que quede más progresivo y no tan brusco, y todo el texto tenga un toque más serio-interesante, quitaría alguna coña tipo "club de la comedia" del principio.

Aunque nu se, igual es un consejo muy de chica que no le gusta la hora chanante. ;)

le doy un 8'5 jeje

pd:te intentado escribir antes pero se ha borrado.

danifres dijo...

que cabrón, juas, y tu compañero de piso es "nadie" no? pues ya no hay más dolly parton, jaja

me mola como escribes sip

Anónimo dijo...

juan ; ya vale, coño!!!

Anónimo dijo...

camión (con acento)