Desde luego resulta capital entender que la vida no es ninguna metáfora ni ningún simulacro. Porque de ser vista así, se actuaría con lógica consecuencia cometiendo muchos errores. Pero no se sabría que se yerra. El individuo creería que vive mientras, sin embargo, equivoca su existencia.
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3 comentarios:
Milan Kundera?
Yo.
Mucho mejor, siempre.
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