La carretera es finita y su recorrido denso. No importa si te gusta o no deslizarte sobre ella. La serpiente cruza el desierto como una cuchilla surca un espejo y lo raya. Y emite un chirrido agudo e insoportable que lleva el frío hasta tus encías. En la carretera no hay almas, ni diablos, solo sombras que la recorren de un lado a otro. Que la utilizan para deambular en un recorrido de fondo sin forma definida. Todo es nada, y casi nada tiene sentido. Arena escurriéndose entre los dedos, y cuanto más aprietas más se escapa de tus manos. Si acaso Sal esfumándose dejando estelas en el alquitrán. El Five Spot cinco millas hacia el sur. No creas que no podía verlas a las dos, envueltas en albornoces viejos, sentadas en el borde de una cama bebiendo vino al resplandor del fluorescente de una habitación como la del Yorkshire. Con los ojos cerrados fuertemente apretados y una radio sin emisora dejando un zumbido inundar el aire gastado que no puede dejar el habitáculo en el que han metido su desidia. Ve una chica extraña, morena e inquieta, de pie parada entre la muchedumbre que se agolpa en el bar. Una chica perdida que no conoce a nadie, que no habla con nadie. Ha bajado a la calle dejando atrás una habitación de hotel de la que hace una semana que no sale y se ha metido allí. En medio de un brutal anonimato que la golpea y la aturde. Que la deja suspendida en una atmósfera de silencio y ruido ensordecedor. Puta.
Bajo la triste cebolla
sueños ciegos en una habitación azul.
Gris. Todo el cielo gris desplomado con estrépito sobre vuestras cabezas. Y el camino sigue recto, serpenteando sin parar hasta donde llegan tus temores más profundos. Arrinconado por tu impotencia. Débil y vulnerable ante tu incapacidad para amar a un hombre que no te ama, ni sabría cómo demonios hacerlo llegado el caso. No tienes valor para casi nadie. Y saltar al vacío sería agitar el aire inútilmente. Sin embargo no mueres por dentro como sería lo lógico. Y supervives a ti misma llevada por no sé qué.
Y de nuevo en la carretera.
N. del A. .-
Los siguientes párrafos empleados en el relato han sido extraídos de la Novela a la que hace homenaje este texto: Personajes Secundarios de Joyce Johnson, contestación a On the Road de la compañera sentimental de J. Kerouac en los tiempos en que éste escribió ese título.
“Podía verlas a las dos, envueltas en albornoces viejos, sentadas en el borde de una cama bebiendo vino al resplandor del fluorescente de una habitación como la del Yorkshire.” Pag.281
“Ve una chica extraña, morena e inquieta, de pie parada entre la muchedumbre que se agolpa en el bar. Una chica perdida que no conoce a nadie, que no habla con nadie. Ha bajado a la calle dejando atrás una habitación de hotel de la que hace una semana que no sale y se ha metido allí.” Pag. 234
jueves, abril 02, 2009
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