viernes, diciembre 21, 2007

Sentado en una habitación vacía. Con las paredes desnudas. Con los muebles yaciendo inútilmente acorralados contra las paredes. Una realidad estática e inerte. Como una naturaleza muerta, mal concebida. Veo dos bultos creados por la sombra de las maletas en una esquina. Como averiguar que ha habido en los estantes hasta hoy. Todo es silencio. Y hasta el silencio se calla.

Llevo horas escuchando en silencio el silencio. Y no dice nada. Sólo silencio. Sólo nada.

Me voy a tumbar en la cama a esperar el alba. Yo no temo a la madrugada. Converso con ella. Y las horas se suceden una detrás de otra con una parsimonia que no permite el día. Sin más luz que la que viene de las farolas de la calle. Sin más intención que seguir esperando. Callado para no pensar en nada.

Imaginando como vencen cada noche a la cordura los condenados a muerte. Pero nadie habla de los condenados a vida.

A mí nadie me ha preguntado nada.

Estoy cansado. Me habéis vencido. Y ahora dejad que me vaya.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me flipa esto. te seguiré por aquí.

Anónimo dijo...

estas muy bueno

me da igual lo que escribas

solo me gustas por tu fisico, al resto que le den

je-je