Quizás debiera antojarme en retiro. Quizás debiera nublar la visión de todo lo que no me agrada. Quizás, pero sólo quizás, debiera llenar una maleta de fotografías y páginas en blanco y cruzar al otro lado del charco que tengo en los pulmones. De esta melancolía por todo lo sucedido que me derrota antes de cada combate, que me hace perder batallas enteras y guerras parciales. Buscar algún cobijo en el hueco que hace de diedro entre tu sombra y tu figura. Tirarme en el suelo tiritando de frío. Impávido, inmóvil y vulnerable. Como lo es mi naturaleza. Quizás debiera quitarme de enmedio, y subir a lo más alto de la locura. Pero solamente es quizás. Debería asesinar a todos los jueves del calendario. Y seguir subiendo una vez alzanzada la locura. El loco señalado no por su locura, sino por haber hecho conscientes a los demás de su cordura. Debiera yacer sobre tu esplada, sin más abrigo que la piel contra la piedra. Si eufemismos, ni verdades absoultas. Sin sentido. Absorto en seguir vivo un instante más. En autorizar mi propia supervivencia. Quizás debiera todo esto y mucho más, no escrito. Y es por todo aquello que no consta por lo que callo. No hay más paz que la guerra. Ni más descanso que la guadaña.
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2 comentarios:
Pero solamente es quizás.
http://playingtwister.blogspot.com
Se me ha solicitado que especifique el inquilino de semejante agujero en el suelo. Pues es el tal Morrison en el cementerio Pere-lachaise de Paris.
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